domingo, 1 de mayo de 2011

Sí, es por aquello que...

-¿Qué es lo mejor que te ha pasado en la vida?
-¿A mí?, no, nada...

Sabes que esa pregunta comenzaba con un Quién oculto, y quieres responder sin pensar, lo tienes muy claro. Tal vez decepciones al interesado. Tus ojos están ausentes, están recorriendo viejos rincones y escondrijos de tu cabeza y recreando sensaciones. Cambias de tema pero todo es molesto. Después de un rato sonríes de nuevo. Es mejor así, lejos de esas preguntas estúpidas. Sonriendo de nuevo. Feliz. Ríe, tienes amigos, tienes vida. Los tienes a ellos. Cuando te apetezca hacer el idiota y contar tus penas, no bebas para olvidar, vete con ellos, recuérdales que la acción es mutua y que ese día si hay alcohol es para dramatizar y para recuperar las risas una vez más.

jueves, 24 de marzo de 2011

Señoritas.







Las ganas de comerse el mundo son reprimidas mientras estallan dentro de nuestro ser. Las sonrisas que en segundos se convierten en risas. La sensación de las burbujas. Las ganas de verano con la esencia del invierno. Nosotras.

A esta señorita, que lleva cuán magníficos blogs, la aprecio
demasiado.

miércoles, 19 de enero de 2011

Wait.

Te pido una botella de lo que sea, me da igual, será la última y no la recordaré. Pon una de Nirvana para acabar bien. Jugaré con los enfoques de mis ojos, en un rato todo será borroso y confuso. Dame ya la botella, quiero esa falsa sonrisa pintada en mi cara. Lárgate, la pistola se queda. No es que estuviese cayendo, es que caigo ahora de golpe con un solo silbido. Él hablaba de disparos que soplaban sobre sus cabezas, yo hablo de uno solo que silbará contra mi cabeza. Reiré por última vez, sola, como al principio. Disfrutaré todas las canciones que pongas, pero, que sean solo de Nirvana, al principio pueden no serlo. Eso da igual, quiero que lo último que oiga sea Kurt Cobain desgarrando su voz.


Nos perdemos con el tiempo. Yo quiero darle el toque final. Primero, será cosa nuestra. Luego será mío.

Quiero olvidar para siempre. Primero, iremos por ahí a reír y vivir como si fuera la última vez para todos. Después, nos iremos con nuestras "provisiones", haremos el final todo nuestro. Pero, mi final es mío. Déjame. Lárgate antes de que apriete el gatillo.




miércoles, 5 de enero de 2011

In your fucking face.


Las cosas no están muy claras cuando el mundo se te pone delante y no tienes nada que hacer más que esperar. Lo intentas repetidas veces. Te esfuerzas. Puedes. Ganas o pierdes, pero, eso da igual. Lo que vean los demás no importa, importa lo que veas tú. Si no estás conforme llega más lejos. No digas que no, y aunque odio esa absurda redundancia, es cierto.

Sé que no soy la más indicada a decirlo por esa tendencia mía a verlo todo negro. Pero, ¿y qué? Sé que no es bueno, sé que cuanto más me acerco, más daño me hace. Pero, lo quiero. Lo voy a conseguir. Hablo de tantas cosas a la vez que no sé que estoy pensando. Solo quiero que vaya bien, así que solo sonreiré mientras trato de conseguirlo.

Sí. en tu jodida cara, porque el mundo tiende a dejarme pensar demasiado, hasta que me duela la cabeza, y eso me hace seguir. Hace que me sienta extraña, como a punto de descubrir algo, ahora suelo volver a pensar lo mismo y llegar más lejos. Estoy cansada de no parar, de que no me dejes tranquila, y pensé una vez más, esta vez en tu contra. El mundo es muy pequeño y lo miro con buena cara porque se acaba. Que le jodan. Yo también quiero vivir.


jueves, 23 de diciembre de 2010

Is it time to change?

Llegan las fechas destacadas, acompañadas de consumismo puro. Reconozco que me encanta salir de compras en Navidad y ver las calles llenas de gente con montones de paquetes y bolsas a las 7 de la tarde cuando ya es de noche; sobre nuestras cabezas brillan luces hermosa que son responsables del agotamiento de energía del que tanto nos quejamos.

Estas importantes fechas para mí son las luces del salón de mi abuela encendidas, botellas de alcohol vacías o a la mitad sobre la mesa. Su mesa de mármol llena del fruto de este consumismo repentino que resulta desagradable, como si el amor se expresase en regalos materiales, mis tíos riendo sentados a la mesa con algunos de mis primos; otros nos sentamos en los sofás y reímos toda la noche.
Ver que mi abuela ha superado un año más con esa preciosa sonrisa que nadie, absolutamente nadie tiene. Escuchar a mi abuelo una Noche Buena más dando un magnífico discurso y recordar otro año en el que me ha hablado de nuevo de sus anécdotas de la mili, que me ha contado alguna página del libro de latín que estudio hace unos 80 u 85 años, tal vez más, una explicación repetida o nueva de sus libros de medicina de hace 80 o 70 años. Ver a mis primos una vez al año. Creciendo todos...





domingo, 5 de diciembre de 2010

Hay personas que fingen saber algo. Personas que creen que lo saben. Los demás no se atreven a callarles, o simplemente no les apetece discutir. Si no lo han descubierto y hablan, por mucho que coincidan con la realidad, mienten. Conocer es viajar, experimentar nuevos lugares. El mundo es un grano de arena que la mitad de su absurda población no conoce, pero cree saber. Nadie habla. Nadie grita. Nadie puede protestar por lo que no sabe.
Es lo que yo llamo perder el tiempo. Sí, me refiero a eso de escuchar estupideces, aunque se parezcan a una realidad que el hablante desconoce.

Esto también es perder el tiempo. Hablar a la nada. Escribir sin puntualizar. Expresar una estupidez que con el tiempo se marchitará aunque siga presente en los aburridos escondites de mi cabeza.

No. La vida es un No que nadie transforma en un Sí. Nadie se esfuerza por hacerlo. Vivimos en nuestra diversión y amagos de grandeza. Solo tienes que decir sí y dejarte llevar, aunque sepas que es lo peor que puedes hacer, no te importa, mañana todo habrá pasado

domingo, 21 de noviembre de 2010

Lord Henry Wottom.

Lord Henry jugó con la idea, animándose cada vez más; la lanzó al aire y la transformó; la dejó escapar y volvió a capturarla; la adornó con todos los fuegos de la fantasía y le dio alas con la paradoja. El elogio de la locura, mientras lord Henry proseguía, se elevó hasta las alturas de la filosofía, y la filosofía se hizo joven y, contagiada por la música desenfrenada del placer, vestida, cabría imaginar, con su túnica manchada de vino y una guirnalda de hiedra, danzó como una bacante sobre las colinas de la vida y se burló del plácido Silencio por su sobriedad. Los hechos huyeron ante ella como asustados animalitos del bosque. Sus pies alabastrinos pisaron el enorme lagar donde sienta sus reales el sabio Omar, hasta que el zumo rosado de la vid se elevó en torno a sus extremidades desnudas en oleadas de burbujas moradas, o se deslizó en espuma por las negras paredes inclinadas de la cuba. Fue una extraordinaria improvisación. Lord Henry sentía fijos en él los ojos de Dorian Gray, y saber que había entre quienes lo escuchaban alguien a quien deseaba fascinar parecía dar mayor agudeza a su ingenio y prestar colores más vivos a su imaginación. Se mostró brillante, fantástico, irresponsable. Encantó a sus oyentes haciendo que se olvidaran de si mismos, y que siguieran, riendo , la melodía de su caramillo. Dorian Gray nunca apartó de él los ojos, y permaneció inmóbil como si estuviera encantado, sucediéndose las sonrisas de sus labios, mientras el asombro, en el fondo de sus ojos, adoptaba una pensativa gravedad.


El retrato de Dorian Gray, OSCAR WILDE.



XX Marta.